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mayo, 2017

Feria del Libro 2017. Madrid

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El próximo día 7 de junio, a partir de las 18,30 horas, estaré firmando ejemplares de la obra Don Cristóbal Colón, Almirante de Castilla en las casetas número 196-197 de Librería Polifemo.

Pásate por ahí y nos conocemos.

Conferencia en la Junta Municipal de Retiro

León. Maestranza. 1922 (2)

El próximo día 6 de junio, a las 19,30 horas, impartiré una conferencia en el Salón de Plenos de la Junta Municipal de Retiro, que versará sobre el origen de Cristóbal Colón. La sesión irá acompañada de imágenes de documentos y elementos relacionados con el origen del Almirante.

Dirección:

Junta Municipal de Retiro. Avenida de la Ciudad de Barcelona 162, 164

Metro: Líneas 1 y 6. Estación de Pacífico.

 

El cocinero de Colon

Si en la época del descubrimiento de América había que tener alrededor gente de confianza, el puesto de cocinero era uno de los más importantes, pues era muy común la eliminación de familiares, rivales, amigos y gentes poco respetables por uno de los productos mortales más activos: el veneno mezclado en la comida, y de ahí la costumbre de hacer “salva” a los invitados importantes, que consistía en que algún esclavo probase los alimentos antes que el propio comensal para evitar el envenenamiento.

En estas circunstancias, ¿ a quién de más confianza que un familiar se le podía encomendar la elaboración de la comida para no ser envenenado ?

El Almirante tuvo por cocinero a un pariente suyo con una dudosa conducta, o no, y así nos lo describe el conde Roselly de Lorgues en su obra : Historia de la vida y viajes de Cristóbal Colón, (1878). Barcelona, Ed. Jaime Seix;  Tomo I; pág 498

Este autor nos relata la situación del Nauta cuando iba a ser encadenado por Bobadilla, en su tercer viaje, para entregarlo a los reyes, de regreso a España:

Las cadenas que se habían traído a su presencia continuaban en el suelo del calabozo sin que ninguno de los asistentes osara levantarlas. Ante semejante afrenta los mismos carceleros retrocedían como ante la idea de un sacrilegio. No podía, pues, ejecutarse la bárbara orden del gobernador, cuando se presentó eligiéndose alegremente para aquel crimen, no un agente de Bobadilla, no un indio estúpido u odioso, sino un hombre de la casa del Almirante, un familiar suyo, su propio cocinero. Aquel infame cargó alegremente sobre sí aquella deshonra y, con imprudente presteza, remachó las cadenas de su amo. Las Casas le conocía: se llamaba Espinosa

Aparentemente este familiar es un traidor y ha cumplido una orden que no se han atrevido a ejecutar quienes estaban próximos al Almirante y le conocían, por ser injusta; pero, si tenemos en cuenta que, dadas las circunstancias, si no se cumplía el mandato de Bobadilla las cosas podían haber terminado con la ejecución allí mismo de Colón, el cocinero, su pariente, actuó correctamente para evitar males mayores.

Recordemos una vez más, que en nuestra tesis Cristóbal Colón nació en Espinosa de Henares (Guadalajara) y que este pariente suyo, que llevaba por nombre el gentilicio de Espinosa, debería conocer la vida oculta de Colón, de ahí que estuviese ocupando un puesto de confianza tan importante en aquella época como el de cocinero, y su actitud puede no ser tan deshonrosa como describe el historiador.

 

 

 

 

UN QUETZAL EN EL PALACIO DE COGOLLUDO

En el palacio de los duques de Medinaceli, en Cogolludo (Guadalajara), el escudo que centra la fachada está sujeto por dos “ángeles” que no son tales.

En nuestra obra “Don Cristóbal Colón, Almirante de Castilla”, afirmamos que se trata de dos piñas americanas invertidas, producto de las tierras conquistadas que conoció el Almirante, y uno de los muchos que se introdujeron en España como consecuencia de la conquista del Nuevo Mundo. En esta ocasión, hemos de rectificar, pues lo que aquí está representado es un quetzal.

Presentamos dos imágenes, una del “ángel” y otra de un quetzal, para su comparación. El pecho del ave sustituye al cuerpo del ángel, y está perfectamente representado con su plumaje, y la cola es exacta a la del quetzal.

Como curiosidad, pudiera ser que el escultor ha introducido, además, la cara de un indio, coronado con un penacho en la cabeza. Obsérvese a la altura del cuerpo inferior izquierdo del castillo. Ojo, nariz y boca están perfectamente esculpidos. en el cuerpo del “ángel”

Esta es una muestra más de la relación que existía entre el duque de Medinaceli y el Almirante, que quiso quedase plasmado en su palacio, y así lo está después de más de quinientos años de su construcción.

Escudo. Detalles (2) Indioquetzal[1527]